Las cien liras
La vieja moneda apoyada sobre el escritorio
símbolo de la sabiduría despreciada y olvidada
Suaves notas musicales que acompañan el rumor de la vida salvaje
Delicadas combinaciones de palabras que muestran mi rostro desnudo
Sometido a la forma que me trajo la Luz
la cadencia de mis pensamientos detiene su velocidad
Siembro palabras lanzadas al viento
esperando recoger sentimientos encontrados
Agarrado a un arte que solo yo comprendo
retando a la tormenta que agita mi balsa
Sube el oleaje, rugen las negras nubes
fija la mirada en el Nuevo Amanecer