Justicia
No hay justicia, querido Ponce
No hay justicia
¿Donde está?
La llamamos, pero no aparece
¡Se esconde la justicia!
Porque hemos venido a nada mas que hacer el bien
y no nos lo perdonan
La belleza sublime que aportamos...
¡Nada! No nos la van a pagar
Y nosotros vagabundeando las calles
hechizados junto al fuego
Y lloro, porque no está ella
¡la Justicia!
Y somos Max Estrella y Latino de Híspalis en el siglo XXI
Y no llega
¡No aparece el luminoso rostro de la justicia!
Y ¿para que tanto saber?
Todo el día ayudando y luego nos dejan en el arroyo
Porque no está, no se muestra...
Y la busco con ojos escrutadores
Y la llamas en silencio mientras la vida pasa,
como el agua, que busca el mar...
Y aparecen y nos aman en la distancia
porque no hay justicia que les permita acariciarnos y besarnos...
Dos juglares, dos titiriteros, un solo Arte...
Hay un teatro vacío y abandonado
que clama por el encuentro con la Magia
y no nos dejan entrar ¡No valoran!
Las personas no tenemos precio
solo somos energía creativa, ociosa.
Hay un monstruo invisible que domina las voluntades
Y nos odia ¡porque somos libres!
Y nos quiere cargar de problemas y de papeles
y nosotros los transformamos en cajas de deseos
Si es que no hay justicia, mi amigo
Pero yo clamo, imploro a los dioses,
espero la epifanía y la contemplación de su rostro
Y resulta que va con nosotros a cada paso,
en la Luna, reflejando la luz de nuestro Sol
Y aparece Fabio y te lo dice así, claro
Y tu no te dejas ni sorprender ya
¡tan acostumbrado como estás a los prodigios de la Magia!
Si, querido hermano, la justicia de John Lennon
la de Marilyn Monroe...
Y esa diosa que baila haciendo piruetas
descalza en mitad de la plaza
Que también es nuestra, como todas...
El don que hemos recibido...
esa antena receptora de la belleza...
esa armonía con la música esencial de la Natura...
ese amor por la humanidad...
precognición... empatía... fuego... sabiduría...
Pero... ¿donde está la justicia?