Demagogos-gogas

Junto al prado en el que apaciblemente pastan los bovinos
se detuvo mi espíritu a meditar en silencio
¡Mujer! que eres todo sensualidad y concupiscencia
¡Hombre! que eres todo sensualidad y concupiscencia

¿que es lo que quieren esos demonios que habitan en vosotros?
¿por qué reclamáis una transformación de lo femenino en masculino?
¿no os dáis cuenta que estáis dinamitando la unica fuerza capaz de anular el conflicto?
¿cómo alcanzaremos la paz si todo es razón e imposición?

Agresivas, luchadoras, corredoras ¿de qué mente perversa han surgido esas categorías?
¿Es que nadie va a compartir un poco de cordura?
Suaves, delicados, comprensivos ¡esa es una transformación necesaria!

Cuanto daño, ¡cuanto dolor han sembrado vuestros sacerdotes!
despertando las envidias de quienes estaban oprimidas
Por no haber sabido expresar sus íntimos deseos
ahora todos pagamos la cuenta de sus errores

Les permitimos ondear la bandera de la femineidad
precisamente a quienes odian la suave ternura de una joya luminosa
Sus pasiones desordenadas y malentendidas
gobiernan los deseos de muchas mentes confusas


Tumbado en la hierba bajo un cielo nublado
sigo pariendo a los hijos del invierno
Arroyos y riachuelos que fluyen desde oriente y occidente
hasta el mar en el que encuentran la comunión y la unidad

Canciones que revelan planteamientos y conflictos
relámpagos del lenguaje que iluminan el sendero
tormentas de sentimientos que no hacen sino anunciar la calma
tejidos de palabras que resuelven mi Oración