En el valle

Pues igual es verdad, que no existe nada
que no hay inteligencia superior a la nuestra
que no hay divinidad a la que rezar
que somos una casualidad

Yo caminaba por las calles otra vez
adorándolo todo, bendiciendo
y encontré Belleza, y me hice amigo suyo
y me quise aferrar, y se fue

Vi a Gabriela, que era hermosa
pero nada, no tenía oídos para la poesía
Bea apareció duplicada, mirándose en el espejo
Y esa británica que danza, otra vez

Ponce, yo no sé
En el no aferrarse me estoy quedando sólo
hasta la Fe se marcha detrás de mis ilusiones
Ni premio ni castigo, todo se queda igual
Y las cosas que anhelamos se las llevan otros, estúpidos

¿Y a quién le rezo yo ahora?
¿Y a quién le cuento lo que aprendo de la experiencia?
¿Qué mano? ¿Qué cabeza? ¿Qué otro pedazo de humanidad?

¿Te has fijado como brilla Venus en el cielo?
Pues va a ser que no significa nada
que no nos quieren
que prefieren la oscuridad a la Luz

Y si, claro que les vamos a seguir dando Fantasía
pero ni agradecimiento, ni sinceridad...
Máscaras, un baile de máscaras
eso son y en eso nos quieren convertir

No saben, no sabemos
Teatro, drama, experiencia
da igual
sólo la acción puede ser virtuosa

Un quijote sin rocín,
un Sancho sin zurrón,
un mago sin sombrero,
y un payaso del copón